EPIFANÍAS DE MI VIDA - CAPITULO II - CORAZÓN OSCURECIDO
El fruto del amor de Dante y Aurora trajo al mundo 7 hijos de los cuales solo una heredo la belleza de su madre y el coraje de su padre. Rubí, de entre las hijas la mas grácil, estuvo siempre cerca de su madre ayudándola en casa.
Tras pasar el tiempo la familia se adapto a su nuevo entorno, aprendiendo el habla, modo de vestir y costumbres de la ciudad.
Los niños en el colegio, la madre en casa y el padre trabajando incesantemente. Pero todo tenía un precio, su nueva vida dentro de las costumbres de la ciudad no encajaban, había demasiada libertad, libertad que desconocían y que no aprobaban del todo.
Las hijas pequeñas querían usar maquillaje, los niños querían salir con sus amigos, la madre prefería dejar a un lado la comida en fogón, y el padre dejó que su corazón se viera oscurecido por las mujeres que vestían en tacones.
Aurora no previno lo que le acontecería; la ira de un hombre frustrado al darse cuenta de que no era ella la única mujer hermosa y de que no era nada fácil vivir en la ciudad. Ella llena de amor lo cuidaba pero la manera en la que el expresaba su rechazo era tan tajante que le cortaba la respiración.
Dante comprendió ademas que no importaba cuanto trabajaras, los intercambios (trueques) ya no valían, solo valía un papel llamado dinero que a su parecer y sin ningún motivo lógico era más valioso que el agua.
Además, Aurora esperaba que las costumbres que aprendió en su tribu no fueran parte de su familia, pero Dante era un hombre de cultura muy marcada, terco, necio y dominante, así que sus hijos sufrieron las mismas crueldades que hubieran sufrido dentro de la tribu de la que huyeron.
Caminar sobre vidrios bajo el Sol, ser colgados de cabeza en un árbol hasta desmayarse, círculos del castigo donde el castigado debía sufrir barbaries provocadas por sus propios familiares, semanas de hambre, e incluso ser sumergidos en agua hasta casi morir, eran solo unos cuantos de los castigos que debían sufrir los hijos de Aurora, quien tras cada enfrentamiento con Dante por querer cuidar de sus hijos era maltratada y golpeada.
Rubí, quien tenía gran similitud visual con su madre, era la más castigada de todas y recibía el mayor desprecio de su padre. Para Dante, Rubí estaba maldita y había nacido para atormentarlo con la figura de su madre, por tanto debía sufrir. Esta era la única manera en la que Dante podía sentir que se vengaba el castigo que le enviaron sus dioses.
Entre todas Rubí y Aurora eran las más rechazadas, así que se pasaban el tiempo juntas, preparando dulces y cuidando de casa.
El corazón de Dante se oscureció cada día más, y luego, tras dejarse llevar por las mujeres de la ciudad, se enamoro de Amalah, una mujer más alta, más cariñosa, de piel más clara y ojos más verdes que los de Aurora. Perdido en el deseo por ser feliz con su nueva mujer y sin ánimos de ofrecerle ningún tipo de fidelidad a Dante comenzó a convertirse en un ser cruel y peligroso.
Aurora se enfrentaba con la muerte día a día, terminaba en cama repetidas veces con las costillas rotas. “No cocinas como ella, te dije que lo hicieras como ella” exclamaba Dante mientras tiraba al piso la comida, seguido por una injusta golpiza a Aurora. No existen palabras que puedan describir el sufrimiento y decepción de Aurora.
Tras años de esto y de mucho sufrimiento Aurora quedó nuevamente embarazada. Cuando nació su hijo, Dante exclamó: “Este es un demonio más que me envían como castigo, veras que lo pondré a bendecirse en agua y sobrevivirá porque es un demonio”.
Un triste día Rubí y su madre tuvieron que observar como el pequeño bebe se vio expuesto a una lluvia incesante, sollozando, sobre el suelo, ahogándose lentamente con las gotas que caían en su boca al llorar, y muriendo lenta y sufridamente, para luego ser cortado y servido a los animales que la familia criaba.
Después de este momento, Aurora se enfrento por última vez a Dante, ya con el amor perdido y sin ningún miedo a perder a quien alguna vez fue su motivo de despertar a diario tomo un cuchillo e intento matarlo, pero Dante era mucho más grande que Aurora y ella hacía apenas unas pocas horas había dado a luz. La debilidad le ganó y cayó inconsciente al piso, mientras Dante con sus grandes manos la golpeo hasta dejar el suelo ensangrentado y dejando claro que la única razón por la que no la mataba era porque era ella quien tenía que hacerse cargo de los niños.
Dos meses después, Aurora dijo a sus hijos que se iría, prometiendo que algún día regresaría por ellos, sobre todo a la pequeña Rubí quien estaba tan apegada a su madre y era quien más la ayudaba. “cuida de tus hermanos, voy a regresar, tengo miedo de estar aqui, si me quedo morire, voy a volver por ustedes con ayuda”.
Aurora se fue a escondidas del lugar, llevándose solo al más pequeño de sus hijos, llena de pánico y terror por morir, dolida por abandonar sus hijos y con el pensamiento de regresar algún día por ellos.
Rubí tomó el lugar de su madre, siempre cuidando de la casa y con mucho esfuerzo tratando de no perder sus estudios. Ella y sus 5 hermanos tuvieron que quedarse solos sufriendo las muchas calamidades que su padre sin corazón les entregaba, y también las de la nueva mujer de su padre, Amalah.
Rubí era una niña inocente pero muy fuerte y astuta. A pesar de todo cumplía la promesa que le hizo a su madre sin rendirse ni un instante, mientras esperaba que algún día su madre regresara por ellos a salvarlos de un fatídico final.
Historia basada en hechos reales
Historia basada en hechos reales








Comentarios
Publicar un comentario